viernes, 12 de octubre de 2012


EL TRAFICO MANILENSe
Si en el futuro tuviese que personificar en algo material el caos, sin duda, elegiría el transporte en Manila. Esta ciudad que alberga a más de 11 millones de habitantes, ha crecido de una forma anárquica, sin ningún trazado urbanístico. Si ha ello le añadimos que hay una ausencia de respecto al código de circulación y que esta ciudad no cuenta con ninguna infraestructura para desarrollar el trasporte público, podéis comprender que puedas gastar 2 horas para hacer un recorrido de 10 kilómetros.
Aquí el trasporte es muy complejo, debemos de eliminar nuestra concepción occidental y concebir otra cultura donde el movimiento para tomar sus jeepneys, autobuses, taxis y tricycle, se conjuga con la más absoluta parsimonia para coger su metro.
El Metro de Manila cuenta con escasas líneas (solo tres). Para tomarlo en hora punta (8-9 de la mañana y 5-7 de la tarde), puedes hacer una cola de 30 minuto sólo para poder divisar el anden. Ya montarte en el metro es una odisea si esta en una estación intermedia, porque recuerda a la clásica imagen que tenemos del metro de TOKIO. Eso sí, lo bueno del metro que es un trasporte bastante ecónomico, el trayecto sólo cuesta unos 30 centimos de euro (12-15 pesos)
El Bus son numerosas líneas y compañía las que recorren Manila. Puedes moverte de un punto a otro. Los autobuses destaca por su colorido (todos tiene las típicas cortinitas que bien podría recordarnos a los tiempos de Paco Martínez Soria), por poner el aire acondicionado a toda pastilla y por haber una TV que a todo volumen distrae a los viajente.  El precio de un trayecto largo puede ser de unos 50 centimos de euro. (16 pesos)
El Taxi,  hay millones en la ciudad. Es el transporte más exclusivo de la ciudad. Sin embargo, una carrera de 1 hora puede costar en torno a 7 euros. Ojo aquellos que vengáis a Manila de visita, no paguéis desde el aeropuerto por una carrera más de 700 pesos (y ya estoy diciendo precio guiri). Y siempre decirle al taxista que ponga el cuenta kilómetros, que muchos son espabilados y dicen que lo tiene roto para sangrarte.  Lo bueno del taxi, es que aquí puede montarse más de 4 personas en un vehículo, el otro día hicimos un viaje donde nos metimos 7 personas en el taxi.
El Jeepney es sin duda el medio más típico de manila. Destaca por su colorido. Son una especie de camionetas, que a veces me llega a recordar los típicos camiones que iban recogiendo a la gente para ir a las faenas del campo. De hecho, uno puede encontrar un jeepney que toma a mitad del camino (uno sabe donde va porque tiene letreros informativos). Te haces un hueco en la camioneta, y sin media palabra, entregas los 8 pesos que vale el viaje (16 centimos de Euro) al compañero que tienes al lado, y en forma de hilera se lo hace llegar al conducto. Cuando quieres bajarte del Jeepney solo basta un simple  “PARA” (igual que en castellano) 
El Tricycle otro trasporte característico, muy económico también, que la gente lo suelo utilizar para moverse dentro de su barrio. El precio por persona es entorno a 20 céntimo de euro, pero a medidas que incrementas los viajantes el precio por persona se reduce.
Estos vehículos son el medio imprescindible para moverte en la ciudad, porque ir andando de un lado a otro es una temeridad. Las aceras casi ni existe, y las que hay a veces se convierte en un carril más en hora punta. A pesar de ello, la familiaridad y el colorido que otorga la disparidad de trasportes filipinos hace digno su visita. Aunque , como buen amante del caminar, a decir verdad, echo de menos en mi vida diaria, esos paseos tranquilos de las calles andaluzas.

Fotos: Gentiliza del google imagenes

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